miércoles, 30 de julio de 2014

Aplicaciones móviles para dejar de fumar

Existen muchos métodos que ayudan a dejar de fumar. Laser, homeopatía, hipnosis, acupuntura, libros de auto ayuda. Que ayuden más o menos, creo yo, depende más de la predisposición personal, que de la técnica en si misma. Hoy vamos a hablar de las ayudas que ofrece el mundo digital: las aplicaciones móviles para dejar de fumar. Las mejores, o las que más me han ayudado a mi, aunque hayan tardado en hacerlo. La mayoría son IOs, pero prometo dedicar un próximo artículo, para hablar de las aplicaciones para Android.
Vaya por delante que casi todas tienen una versión de prueba y que lo ideal, es probar varias, ver el resultado y si merece la pena, pasar a la versión "Pro". En mi opinión ninguna es completa, a todas las falta algo, y a casi todas, una mayor cercanía en el tiempo de los logros conseguidos, aunque fueran pequeños logros.  Excluimos por cuestiones de tiempo y que a mi, repito a mi no me han servido para nada, aquellas basadas en la hipnosis o los sonidos binaurales.



    
  1. Smoklog: la primera que usé ( y la que ahora marca el tiempo que llevo sin fumar) Te permite elegir si quieres dejar de fumar inmediatamente o fijarte un día D. En este último caso, en la pantalla principal, en una cuenta atrás, te indica como te acercas a dicho día. Aparte de los datos típicos que suelen indicarte estas aplicaciones: beneficios para la salud, dinero ahorrado, etc. te permite introducir una lista de deseos, su precio y te va indicando cuanto tiempo queda para poder comprarlo con el dinero ahorrado.
  2. My last cigarrette/Mi último cigarrillo: aplicación muy gráfica. Tras introducir tus datos de fumador; cuando empezaste, cuantos cigarros fumas, el precio, etc., en la pantalla principal, gráficamente te informa del nivel de nicotina en tu organismo, tu nivel de ansiedad, así como las mejoras en tu salud, el dinero ahorrado y, lo más tétrico, un "numerito"que no para de incrementarse a gran velocidad en la parte superior te indica las personas que han muerto por el tabaco desde que dejaste de fumar. En el menú te ofrece la foto del día, información detallada del dinero que has ahorrado y del que gastaste mientras fumabas (una casa podia haber comprado yo) y publicar tus progresos en Facebook y Twitter.
  3. iQuitsmoking: introduces cuanto fumas, cuanto quieres fumar y cuando quieres alcanzar ese objetivo (que desde luego puede ser cero, dejar de fumar). La aplicación calcula cada cuanto tiempo puedes fumar y te indica si puedes o no puedes fumar, mediante un cigarro verde o rojo. Paulatinamente va aumentando el tiempo entre cigarros hasta conseguir el objetivo. Si es dejar de fumar, hasta que no fumes. Si "te portas bien", puedes acumular cigarros extra que puedes consumir aún con el cigarro en rojo.
  4. SmokeLess: la idea es ir reduciendo el consumo hasta abandonarlo. En sus gráficos, te indica el progreso. Una vez has dejado de fumar se comporta como otras aplicaciones. Un botón "quiero fumar", te da consejos para superar la tentación y otro "he fumado", va acumulando los cigarros que fumas a diario. Para IOs y Android.
  5. Kwit: introduce lo lúdico en tu aventura de "dejar de fumar". Una vez has introducido los datos de siempre incluido cuando dejas de fumar, según vas consiguiendo horas, días, semanas, va desbloqueando niveles, de novato a experto y en cada uno va "premiándote con logros" . En lo demás muy similar a otras en tu perfil, muestra el grado alcanzado en salud, en dinero ahorrado, etc Y en las estadísticas, cuanto llevas sin fumar, cuantos cigarros no has fumado...Puedes compartir tus logros en Twitter y Facebook.
  6. Quit Pro: el más complejo, ¿el más completo?. Aviso: la versión de prueba, contiene bastante publicidad. Rellena los datos y dile a la aplicación cuantos cigarros fumas, cuando cuesta el paquete y cuantos cigarros vienen en cada paquete. Todas las elecciones, posibles las tienes: he dejado de fumar, planeo dejar de fumar, quiero disminuir el numero de cigarros, estoy planeando disminuir el numero de cigarros... Según tu elección, se comporta de una u otra forma. Para la reducción te pregunta el día y el método (de golpe o gradual). Para dejar de fumar, igualmente, día y método. Cuando dejas de fumar, la información típica, con iconos en la pantalla principal. Te permite compartir tus logros en tus redes.
Espero que te ayuden a dejar de fumar.


miércoles, 23 de julio de 2014

Dejar de fumar "peligrosamente"



Hoy voy a escribir sobre una anécdota. Dejar de fumar es serio, pero todo en la vida tiene su humor. Y puede ayudar.
No quiero decir que estos sistemas para dejar de fumar no funcionen. De hecho, conozco varios "exfumadores", que lo son gracias a ellos. Pero lo que voy a contar ocurrió. Por la ansiedad de mi amigo, por una mala técnica, por mala suerte....No se. Pasó.
Nos juntábamos en el bar, tres amigos, los tres fumadores, como carreteros y los tres por diferentes e iguales razones queríamos liberarnos de esclavitud. Tres meses, a diario, el camarero del bar, nos escuchaba idéntica conversación: "¿Alguien ha dejado de fumar?. No, pues un cafe y a fumarnos uno".
Un día Daniel, mientras fumábamos en la calle, "pelaos de frío", uno, dos, tres o los cigarros que se terciasen, según el interés de la conversación y el frío, dijo:"Pronto voy a dejar de fumar. He encontrado un método que es seguro". Yo que le conocía bien, pensé, "Ni cosiéndote la boca o cortándote las manos". No confiaba mucho en esas frases que de vez en cuando soltaba mi amigo. Daniel había probado todos los métodos , incluyendo "chuparse" 400 km en coche, para hablar con una señora, que aseguraba que con hablar con ella dejabas de fumar. Yo siempre le decía, "prueba, prueba y cuando encuentres uno que funcione me avisas, que voy".
Lo recuerdo bien. Fue un viernes. De noche. Llegue al bar y Daniel tomaba una cerveza con los tertulianos del bar, mientras se frotaba convulsivamente la oreja. Pedí café y salí a fumar, esperando a que Daniel finalizara su tertulia y se uniera conmigo en el noble arte de quemar tabaco. Tres cafés (otro de mis vicios) y tres cigarros después, seguía hablando, seguía aguantando, seguía sin fumar y me estaba mosqueando. Entré de nuevo en el bar y le pregunté: ¿que pasa?, ¿no fumas?. "Pues no", respondió, "Me han puesto esta chincheta en el lóbulo de la oreja --Efectivamente llevaba una especie de chincheta a modo de pendiente -- y ya no tengo ganas". "Me han dicho que, sobre todo al principio, cuando tenga muchas ganas de fumar, frote un poco y que las ganas pasarán", continuó. "Ah", respondí yo con cara entre incrédula y de tonto.
Le vi siete días después en el bar, con un cigarro en la boca y una mandarina en la oreja. O eso parecía por el color y el tamaño. Por cierto, la chincheta, que pudiera haber pasado por la etiqueta de la mandarina, había desaparecido. "¿Que te ha pasado?", pregunté. Tantas ganas tenía de fumar aún con la chincheta en la oreja que no paraba de tocarse el lóbulo. Tanto tocamiento produjo inflamación, luego infección y por último retirada urgente de la chincheta y dos semanas de antibióticos.
Y allí estaba con la "mandarina", los antibióticos y fumando.


domingo, 20 de julio de 2014

Casi dos semanas sin fumar

Al igual que el domingo pasado, no espero a las dos semanas sin fumar y escribo y muy breve esta vez, cuando todavía queda e días para conseguir el objetivo del título.

Ha sido una semana dura y de mucho estrés. Ha puesto en peligro mi decisión. Trabajo, "malos rollos", incomprensión por parte de algunas personas, ganas de aprovecharse de otras. "Lo que no te mata te hace más fuerte" y en este caso, si consigues superar las cosas que en otro momento te hubieran hecho fumar y soltar humo como una chimenea, se consolide tu decisión. Aunque, "nada de echar las campanas al vuelo", que con el tabaco ya se sabe.
Sigo sin fumar.

miércoles, 16 de julio de 2014

Dejar de fumar: las piedras del camino

Nunca se va a producir el día, el momento perfecto para dejar de fumar. Recordáis la película, "Aterriza como puedas". Siempre va a ocurrir algo, que te haga pensar o decir: "Mañana lo dejo". Y si no ocurre nada, ya nos lo inventamos. No te engañes. Cualquier día es bueno o malo para dejar de fumar, pero lo importante es dejar de fumar.


"Lo dejo mañana que hoy tengo un mal día", "lo dejo en vacaciones que estoy menos estresado", "lo dejo en Año Nuevo que es cuando se dejan las cosas". Son las frases o muy parecidas, que me he repetido a lo largo de mis diferentes intentos para dejar el tabaco. No son verdad, son excusas, realmente no quería dejar de fumar. Es la primera piedra que encontramos en el camino. Me ayudo una frase que escuche en una serie de ciencia ficción hace años. La frase venía a decir algo parecido a esto: "Algunos enemigos son tan fuertes que la única forma de vencerlos es no presentar batalla" y la serie, creo StarGate. El tabaco es tan fuerte que si presentas batalla, encuentras la excusa para que siga de compañero de tu vida.
Lo peor es que después de dejar de fumar, siguen surgiendo piedras y a veces montañas en el camino. Lo mejor, intentar en la medida de lo posible, saber cuales van a ser y planificar como se va a superar. ¿Funciona?, no siempre, pero ayuda. En algún momento vas a volver a llamar por teléfono, o te van a llamar, piensa, ¿como lo voy a hacer sin tabaco?; en algún momento te ofrecerán un cigarro, piensa, ¿como voy a decir que no fumo?, etc.
Cada uno, y cuanto más fumador eres mas tienes tus momentos en los que siempre fumas. Descúbrelos y piensa como vas a actuar. Tener un plan de acción ayuda, pero no te enzarces en la batalla, recuerda la frase, "Algunos enemigos....", trata de pensar en otra cosa lo antes posible. No llenes tu cabeza de, "tengo ganas de fumar y no puedo, tengo ganas de fumar y no puedo, tengo ganas de fumar y no puedo"...Yo recomiendo, "tengo ganas de fumar y no puedo, tengo ganas de beber un vaso de agua y voy a hacerlo".
Las piedras continúan en este difícil camino que es dejar de fumar. Creías que te ibas a sentir mejor y te sientes fatal. Toses más que antes, pues los pulmones se están limpiando. Muchos no son capaces de concentrarse, hablan por los codos y no pueden dormir (yo por ejemplo)...La buena noticia es que si aguantas en poco tiempo desaparece. Vuelves a resolver "sudokus" de los difíciles y vuelves a soñar con los angelitos.
En definitiva las piedras son piedras no montañas. Las que puedas prever, planifica la respuesta. Entrena a tu cabeza para cambiar de pensamiento rápidamente y no olvides no pelees con enemigos que jamás podrás vencer. Date la vuelta piensa en otra cosa y no presentes batalla.

domingo, 13 de julio de 2014

Casi una semana sin fumar

Realmente quedan aún tres largos días, para poder decir una semana sin fumar. Pero han pasado tantas cosas, se ha hecho tan lento el tiempo, tan largos los días, que he decidido escribir este pequeño "post", que en realidad se debería titular:


5 días sin fumar

El primer día, nervios. Normal. Ansiedad por la tarde. Mi técnica comenzaba a resquebrajarse. Ya sabéis, esa de no "pelear con un enemigo al que no puedes vencer". Empezaba a pensar en todos los "trucos" que a lo largo de los años han fracasado y que han dado lugar a tantas anécdotas. ¿Por ejemplo?. Por ejemplo la del tejado y la escalera. Que paso a comentar, por reírme un poco y bajar la ansiedad. Hace un par de veranos, en julio, con 40 grados a la sombra, conocedor de mi falta de voluntad con el tabaco, decidí dejar de fumar y deshacerme del maldito paquete. Pero por si las moscas, nunca se sabe, no del todo. Mi feliz idea, pasaba las vacaciones en el chalet de mis padres, lanzarlo al tejado. La tarde paso tranquila y mi fe en mi fuerza de voluntad fue creciendo. Llego la cena y como "un campeón", no fume el tradicional cigarro de después de comer o cenar, o desayunar. Aquel que me metía en la boca cada vez que comía algo.
Con la idea de haber vencido definitivamente al tabaco, a la nicotina, me acosté y trate caer en los "brazos de Morfeo". Pero todo mi cuerpo quería continuar moviéndose y es difícil conciliar el sueño con el "baile de San Vito". Denodados intentos me llevaron al fracaso definitivo a las 3:00 horas AM. Tome una decisión. Saldría a por el maldito tabaco, me fumaría uno, dormiría y ya dejaría mañana de fumar. Dicho y hecho. Pertrechado únicamente con el pantalón del pijama, la temperatura seguía en casi 30º, cogí una escalera, la apoyé en el tejado y para arriba. Nunca hubiera pensado que las tejas conservaran tanto el calor. Nada más apoyar la barriga sentí un calor abrasador. Di un respingo y una patada a la escalera, que cayo al suelo, antes de como pude sentarme sobre el tejado, con la esperanza que el pantalón me protegiera algo de la temperatura. Más tranquilo busque la cajetilla y allí estaba, con sus "cigarritos" dentro y el mechero. No lo pensé más encendí uno y el humo fue tranquilizándome lo suficiente, como para pensar en mi situación. Las tres de la mañana, en pijama, en el tejado, con toda la familia durmiendo y sin forma de bajar. Había fumado un cigarro e iba a tener una nueva experiencia vital: dormir en un tejado. Menos mal, que mi mujer se despertó, se asustó, salió a buscarme y pude bajar por las escaleras. Como esta muchas más en mi vida de fumador.

El resto de los días sin fumar

Menos mal, supere ese primer día y el segundo fue ligeramente mejor. "Quiero fumar", voy a beber un vaso de agua, "quiero fumar", voy a escribir algo en Facebook. Dicen que si aguantas la tentación 10 minutos la superas. No se si es verdad, pero con mi técnica, aguantándola 10 minutos el resto de los días han sido más fáciles. Y llevo 5 días sin fumar.

miércoles, 9 de julio de 2014

Dejar de fumar: la decisión

Para dejar de fumar el primer paso es tomar la decisión de dejar de fumar. Parece obvio, pero no lo es y sin el, nada ni nadie conseguirá que dejes de fumar.

Dejar de fumar

Hoy día estamos bastante acostumbrados a querer y conseguir las cosas en el momento y sin esfuerzo. Si quiero adelgazar, puedo ponerme a dieta y aumentar el ejercicio, o puedo acercarme a alguna clínica de estética y que me hagan una liposucción; si quiero comprarme un coche puedo ahorrar durante el tiempo necesario para pagarlo, o puedo pedir dinero (hasta hace unos años) al banco y comprarme el coche que quiero. Con el tabaco, caemos en la misma tentación, queremos el remedio, el truco, el método médico infalible, que nos hará dejar de fumar de forma inmediata y a ser posible sin ningún esfuerzo por nuestra parte. 
Sin entrar hoy, ya entraremos en otro post, pues tengo anécdotas para llenar un libro, en la eficacia de cada "método", si podemos afirmar que si la decisión de dejar de fumar no es firme, nunca lo conseguirás. No lo intentes y serás más feliz y estarás menos estresado.
Las razones, los beneficios que conlleva dejar de fumar son innumerables. Beneficios en la salud, beneficios en tu economía (muy necesarios hoy día), beneficios en tu aspecto personal, en la limpieza de tu casa...Pero si estas razones no te llevan al convencimiento intimo y sin fisuras, "Quiero dejar de fumar" de nada sirven.
Lo digo por experiencia. Años llevo dejando de fumar. Estoy seguro que tengo el "Record Guinnes", en el número de veces que he dejado de fumar. Muchas veces y por diferentes periodos de tiempo, entre los 3 minutos y los 21 días, y por diferentes razones, médicas, económicas...Incluso una vez por una apuesta que perdí y no diré ahora lo que tuve que hacer. Tenía razones, pero no tenia el convencimiento. Trabaja en convencerte a ti mismo que quieres dejar de fumar. Pierde todo el tiempo que necesites en este primer paso. Una vez convencido adelante, vas a dejar de fumar. Yo estoy convencido. En cuanto acabe este post encenderé mi último cigarrillo.